Pintxoterapia

El Catxopo y el Madroño.
Hay historias que se cuentan. Y otras que se comparten.
En 1222, la Iglesia y la Villa de Madrid se repartieron el monte: los pastos para unos y los árboles para otros. De aquella historia quedó ligado el oso y el madroño y, según recoge el propio Ayuntamiento, algo de Alcobendas hay en su origen a través de Valdelamasa.
Ocho siglos después, en Pintxoterapia los volvemos a juntar: catxopo de ternera, crujiente por fuera y jugoso por dentro, relleno de jamón y queso fundido, con salsa de madroño.
Un plato que quiere ser tan de Alcobendas como su gente: con raíces, pero con ganas de seguir evolucionando; cercano, generoso y pensado para compartir alrededor de una mesa. Una pequeña forma de celebrar a sus vecinos, su comercio y esa hostelería que sigue dando vida a la ciudad.
Separados en 1222. Reunidos en Pintxoterapia.
Porque los buenos pactos saben mejor cuando se comparten.